El servicio, respuesta a todas las preguntas para los hoteles

Hace algunos días, en conversaciones con un buen amigo hotelero, me comentaba que había desarrollado esfuerzos a recortar ciertas partidas pero nunca en detrimento del servicio.
«De algún lugar tengo que sacar» me decía. Y continuaba diciendo .- «nosotros seguimos poniendo la prensa cada día, hemos mejorado nuestros» amenities «, incluso el hielo es de mayor calidad».

Personalmente, creo, que posturas de este tipo se convierten en una especie de avanzada hacia un futuro modelo empresarial mucho más estable. Sin embargo, en muchas ocasiones, y en nombre de la ya «inquisidora crisis», hay quien recorta tanto sus partidas que olvida su previsión de ingresos.
Tanto va el cántaro a la fuente hasta que nos convertimos en una raya diminuta en un cosmos totalmente agitado donde ya ni siquiera se nos ve.

Los que apuesten sólo por estrategias donde el corto plazo aporte un pequeño escape, se podría decir circunstancial, serán víctimas de una preselección natural en el mercado

El elemento diferencial siempre está dentro: el servicio.
Los que apuesten sólo por estrategias donde el corto plazo aporte un pequeño escape, se podría decir circunstancial, serán víctimas de una preselección natural en el mercado.
Los clientes saben lo que quieren y saben demostrarlo.
Si nos excedemos, acusando una falta de optimización en nuestra gestión, vamos a pagar sin duda la cuota de las desventajas.
Y con los tiempos que corren, el miedo no es precisamente una fuente de ingresos. Nuestras estrategias deben ser orientadas hacia objetivos concretos y medibles en el tiempo. Por mucho que recortamos la factura de la luz, no debemos olvidar el gasto que nos representa un empleado desmotivado, por ejemplo.
Por eso se haga tan necesaria la implicación y participación de todos los miembros de una empresa hacia un objetivo común. Si el capitán nos lleva a puerto es que todos remamos y no nos convertiremos así en una nueva triste noticia.

De esta manera no sólo conseguiremos la permanencia sino afrontaremos los cambios con más éxito. Y se nos verá mejor, más limpios y más sanos.

Vía: Hosteltur

Relato original: Juan Antonio Mota

Juan Antonio Mota